Pérez es un hombre formado de la experiencia y el trabajo. Da empleo a 16 “africanos”, “porque me gusta dar una oportunidad a quien se la trabaje”, como yo.
Empecé buscando por la Riera durante muchos años, con mi mujer y mi niña cuando tenía un año y en los contenedores de basura, me acuerdo de todos ellos. Llegabas a un taller de carpintería o de bobinaje y te lo dejaban amontonado. No había la crisis que hay ahora. Te ibas a las seisde la mañana y volvías a las dos de la tarde, pero venías con 40 o 50.000 pesetas de entonces, que era mucho dinero”.
“En 50 años que llevo trabajando en esto nunca podrán decir que a Pérez lo han detenido para hacer una declaración, y he estado en todos los talleres que podía haber de aquí a Cala Rajada”.